Todos te dicen que tu hijo necesita mano dura, que eres una blanda.

Insinúan que lo que haces no funciona, o peor aún, que en realidad no estás haciendo nada.

Pero tú sabes, intuyes, que tu hijo no necesita ninguno de esos «métodos» que te sugieren. Sabes que ni los castigos, ni los premios, ni el autoritarismo funcionan y que de hecho empeoran más la situación.

Tu familia es una familia intensa.


Y es mucho más sencillo mantener la calma cuando el ambiente no es intenso

Pero cuando tu hijo tiene un carácter fuerte, contestatario y/o extremadamente sensible la cosa ya no te resulta tan sencilla, ¿verdad?

Además, sé que estás cansada de oír que estas características son defectos y problemas, pero no lo son. Yo no lo creo.

¿No pide la sociedad entera adultos capaces de defender sus criterios, independientes y sensibles que puedan cambiar las cosas y mejorarlas?

Pues ellos ya lo traen de serie, y lo que necesitas son ideas claras para que puedan potenciar todas estas cualidades y enseñarles a manejar toda esa intensidad a su favor.

La suya y la tuya.

Y es que las familias intensas existen. ¡Existimos!

Es posible que te sientas juzgada por la intensidad de tus hijos y un poco mareada por la tuya propia.

Y la cuestión es que nadie te aporta ideas que te vayan bien a ti o a tu familia porque casi siempre te ofrecen las que les sirve y va bien a las familias donde no hay tal intensidad.

Y no es lo mismo. Tú y yo lo sabemos.

Especialmente cuando lo que quieres es educar a tus hijos sin recurrir a castigos ni premios.

Mira en este vídeo si este asesoramiento es para ti y en qué consiste.

 

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