Que prácticamente cada límite sea cuestionado puede ser agotador y desesperante. Entender algunos de los porqués que subyacen a esto es sumamente importante, porque desde el entendimiento es desde dónde podemos tomar decisiones acertadas.
Y es que habitualmente debemos huir de esas primeras interpretaciones basadas en cuestiones generalistas, casi todas enfocadas a un mal carácter del niño o niña y/o a una mala educación. Estas son algunas de las frases que podemos oír/pensar si no tenemos en cuenta el trasfondo:
—Es un maleducado
—En casa no le ponen límites
—Es un soberbio o soberbia
—Se cree que lo sabe todo.
—Está acostumbrado a salirse con la suya.
—No tiene respeto
—Tiene que ser siempre lo él/ella diga
Como digo, este tipo de interpretaciones nos llevará a intervenir de formas poco ajustadas, probablemente poco respetuosas y además poco o nada efectivas.
Por eso, vamos a ver ahora otras posibles interpretaciones:
- Disfruta con los debates y la dialéctica, así que cualquier momento es bueno para ello. Rebatir un límite o una opinión…
- Disfruta de jugar con las palabras y sus significados, así que puede parecer que está rebatiendo algo pero es más bien una diversión.
- Necesita entender el porqué de algo. para poder hacerlo. Con lo que hará todas las preguntas que necesite y/o dará sus argumentos en contra. Si el razonamiento que hay detrás de lo que le estás pidiendo no tiene sentido para él/ella, es posible que lo rebata hasta el infinito.
- Porque cree haber encontrado una mejor solución.
- Porque sabe más sobre ese tema que tú.
- Porque le parece injusto.
- Porque le parede inexacto.
¿Qué podemos hacer?
- Límites muy claros, explicados y pocos. De nada sirve tener 20,000 normas. Mejor pocas y claritas.
- Negociar, mejor que imponer. A veces unos pequeños ajustes son suficientes. Esto no significa que «hagan lo que les dé la gana», significa escuchar con respeto, valorar las opciones y hacer algo que sea bueno para todos los implicados, teniendo el objetivo claro. Por ejemplo, no es opcional el irse a dormir, hay que descansar, y el objetivo en este caso es irse a la cama, sin embargo podemos negociar si quiere irse a la hora de siempre o media hora más tarde (al final nuestro objetivo de que descanse está cumplido y esa elección puede ayudar al peque a sentir que tiene más control sobre la situación, con lo que es más fácil que esté dispuesto)
- Escuchar su punto de vista, sus dudas y sus propuestas.
- No tildarle de caprichoso, cabezón, soberbio, maleducado ni cosas por el estilo.
- Apreciar y valorar su coraje para preguntar, expresar dudas y argumentar. Para defender lo que cree justo.
- Cuando estéis en bucle sobre un tema, apárcalo para más tarde, es posible que la cosa haya llegado a un punto de emociones intensas que es difícil manejar y razonar en ese momento es poco menos que imposible.
- Cuando un no tenga que ser un no por razones de seguridad u otras no negociables ofrécele una alternativa: «Sé que te gustaría poder subirte ahí y es peligroso. Si quieres puedo subir contigo y te ayudo hasta que puedas hacerlo solo»
- Aprender a distinguir cuando realmente es un cuestionamiento o está «jugando» con las palabras y disfrutando del intríngulis.
- Darle oportunidades de hacer debates sobre temas de opinión, animándole a dar la suya. De esta forma también diriges esa necesidad hacia otros terrenos.
- Sé humilde y escucha si sabe más que tú de algún tema. No te sientas intimidado o insultado por eso. Es una oportunidad para ti de aprender más. Da igual si eres profesor o no. A veces los niños y niñas con aacc saben mucho, pero mucho, sobre algún tema o varios.
Unas últimas e importantes consideraciones:
Rebatir, debatir, cuestionar y manifestar dudas son síntomas de un criterio propio, de un pensamiento libre y es desde este tipo de situaciones de las que salen nuevas ideas, nuevas formas de hacer las cosas, avances… Por tanto debemos valorarlo como tal y dejar de apreciar con tanta vehemencia la obediencia y el acatar sin cuestionar.
Puede resultar más incómodo y más difícil, así como exigir mucho más de nosotros, sin embargo merece la pena alentar este pensamiento propio. Lo cual no significa no poner límites como os decía más arriba.
**No todos los niños/niñas con aacc presentan este gusto por los debates y no ha de tomarse como una condición sine qua non. Recordemos siempre que el grupo de las aacc es un grupo muy heterogéneo, pero si tu hijo o hija presentan esta característica estos consejos pueden ayudarte.
©Ana Isabel Fraga 2023. Todos los derechos reservados.
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